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Como acabamos en Jimena - Articulos 22-23


Issue 22 - Parte1

Garth y yo vinimos a Jimena en 1977 para visitar a su hermano menor en Navidades, y compramos nuestra primera casa a la semana de haber llegado. Habíamos vendido nuestra tercera gabarra en Paris, y teníamos la entrada con nosotros. Habíamos planeado comprar un barco velero y viajar, pero había tenía el vivir en tierra firme, plantar un jardín, y quizás tener una familia. Además, tuve una especie de revelación, de en mi sitio, mientras andaba una noche bajo la lluvia. Quería vivir allí para siempre. Garth se había criado en África del Este y su padre, que era ingeniero, le había enseñado a construir casas. De la misma manera, porque no era nada académico, él se enseñó a si mismo los oficios que le interesaban, como por ejemplo reparar motores y la ebanistería. Yo nací de padres Austriacos que emigraron a Estados Unidos antes de que naciera yo. Luego se mudaron a Arabia Saudi donde mi padre trabajaba para una compañía petrolífera hasta 1979. Allí vivía una pequeña comunidad americana con un colegio, un club y un cine al lado del mar Arábigo. Una vida ideal pero irreal en cierta manera. El colegio allí se acababa a los 15 años y después nos enviaban a un colegio internado en algún lado que la compañía pagaba parcialmente. Entonces fui a Suiza y aprendí Francés, luego a Austria para mi último año de educación secundaria. De vuelta a casa ese año en vacaciones conocí a Garth, que trabajaba para una compañía que estaba relacionada con la de mi padre. Nos escribimos durante un año y nos vimos durante las vacaciones, y luego nos escapamos juntos. Me envió un billete de avión para Turquía y cogí un vuelo desde donde estudiaba en los Estados Unidos hasta Ankara. El condujo hasta allí en su Mini Moke desde Arabia Saudi. Viajamos por la costa de Anatolia, durmiendo en una tienda de campaña, subiendo por Grecia y Europa hasta Grimsby (Reino Unido). Allí nos reunimos con su hermano mayor y la mujer de éste que trabajaban en un barco pesquero de Shetland, mientras vivíamos todos en una gabarra sin motor (de las que hay que remolcar) en dos compartimentos de camiones. Esa gabarra se convirtió en nuestro hogar y la vendimos con un motor, un árbol motor y paneles de madera (recuperados de un vertedero cercano). Vendimos esta y compramos otra y acabamos al final en una gabarra Belga muy bella, que tras dos años de habitarla y mejorarla, la vendimos para venirnos a Jimena.